viernes, noviembre 24, 2006

Poner pies en pared

El diccionario de la Real Academia Española dice que poner alguien pies en pared es “mantenerse con tenacidad en su opinión, insistir con empeño”. Pero, ¿qué relación guarda el hecho de poner los pies en una pared con el de manifestar tenacidad? O dicho de otro modo: ¿cuál es el origen de esta misteriosa frase? Pues bien, aquí va la explicación: esta frase proviene de un antiguo juego de muchachos, el cual consistía en clavar en una pared a bastante altura del suelo una soga y trepar todo lo que se pudiera, asiéndose de ella y con la ayuda del apoyo de los pies en la pared, como si se caminara. La fiesta y risa de los circunstantes estaba asegurada por los batacazos que se daban los jugadores. También se practicaba sin soga, venciendo aquél que tocaba más alto en la pared con la punta del pie. Por la tenacidad con que hay que emplearse para llevar a cabo la trepa de una pared con solo una cuerda y sobre todo el apoyo de los pies, es por lo que a esta frase se le da este sentido. Esta tenacidad se vio muy bien reflejada en una escena de la película “Oficial y Caballero”, esa en la que le tocaba el turno, para superar esta prueba en la pista de entrenamiento, a la cadete, única muchacha del alumnado, y que pudo superar gracias al apoyo moral del cadete "Mayo" (Richard Gere).

Referencias:
Rodrigo Caro, en su “Días geniales o lúdicros” (1626) dice que [alguien] pone pies en pared, por porfiar y defender una cosa tenazmente.
Gonzalo Correas, en su “Vocabulario de refranes y frases proverbiales” (1627), explica que poner pies en pared es “negar o afirmar, y porfiar en una cosa”.
Quevedo en su “Cuento de cuentos” (1626) escribe: Poner pies en pared no sirve de nada; yo lo he probado viéndome en trabajos, como oía decir: "No hay sino poner pies en pared"; y sólo sirve de trepar, o dar de cogote.

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